funcionamiento del ojo humano.
El ojo humano
percibe la luz y forma imágenes
visuales. Capta el tamaño, la forma, el color y la distancia relativa
de los objetos.
Como las camaras de fotos captura las imágenes y las envia hacia el
cerebro, haciendole llegar una enorme cantidad de información. Los ojos
funcionan como una sofisticadísma cámara de video, pero con una
sensibilidad y resolución cientos de veces mayor que la mejor cámara
fotográfica. El iris sería el diafragma, el cristalino equivaldría al
objetivo y la retina a la película fotográfica. Las luz atraviesa el
iris y pasa a través del cristalino proyectándose en la retina. Los
músculos ciliares y los músculos externos del ojo permiten el enfoque
correcto a todas las distancias.
Gracias
a su gran adaptabilidad y precisión, nuestros ojos nos dan la capacidad
de ver detalles pequeños, una amplia variedad de colores y visión
lejana con nitidez. Además podemos disfrutar de un amplio espectro de
colores de día y de noche podemos seguir viendo con muy poca luz,
gracias a la pupila, que regula la cantidad de luz que llega a la
retina.
La bifocalidad de los ojos, la diferencia de ángulo de visión de
un ojo al otro y la capacidad de nuestro cerebro para fusionar las dos
imágenes resultantes nos permiten percibir las tres dimensiones del
espacio y calcular
distancias.
En los seres humanos, la vista transporta más información al cerebro
que el oído, el tacto, el gusto o el olfato, y contribuye enormemente a
la memoria y a otros requerimientos de nuestro funcionamiento cotidiano
normal. Dado que vemos objetos con dos ojos al mismo tiempo, la visión
humana es binocular y, en consecuencia, estereoscópica. La visión
comienza cuando la luz entra en el ojo y estimula las células
fotorreceptoras ubicadas en la retina, denominadas bastones y conos. La
retina constituye la membrana interior del ojo y, en muchos sentidos,
funciona como la película de una cámara fotográfica. Las células
fotorreceptoras producen impulsos eléctricos que son transmitidos a
células nerviosas (neuronas), las cuales convergen en el nervio óptico,
en el fondo de la retina. La información visual, codificada como
impulsos eléctricos, viaja a lo largo de las vías nerviosas para llegar
a cada una de las áreas visuales de la corteza cerebral, en la parte
posterior del hemisferio izquierdo y del hemisferio derecho del
cerebro. Cada ojo transporta al cerebro una imagen (plana)
bidimensional ligeramente diferentes entre sí, y el cerebro tiene la
asombrosa capacidad de descodificar e interpretar estas imágenes como
una visión del mundo única, clara, colorida y tridimensional.
Dominancia ocular
Diversos estudios realizados indican que existe un período crítico del
desarrollo normal del sistema visual, período durante el cual la
información medioambiental es permanentemente codificada en el cerebro.
Aunque el marco temporal exacto del período crítico no está claro, se
cree que la maduración visual está terminada a los 6 o 7 años de edad.
Los estudios efectuados con animales muestran que si un ojo permanece
completamente tapado durante todo ese período, las neuronas
responsables de la conducción nerviosa y la zona cerebral relacionadas
con el ojo cubierto no se desarrollan con normalidad. Cuando,
finalmente, se destapa el ojo, sólo intervienen en el proceso visual
las neuronas relacionadas con el ojo que estuvo siempre descubierto.
Éste es un ejemplo de la "dominancia ocular", en que las células
activadas por un ojo prevalecen sobre las células del otro.
Memoria
Así como la visión desempeña un papel importante en la memoria, ésta
cumple un papel importante en la visión. El cerebro almacena
rigurosamente la increíble cantidad de datos visuales que intervienen
cada vez que los ojos miran algo. Imagínese el lector, por ejemplo,
pescando en una tranquila corriente y que el flotador de la línea
empiece a moverse en el agua hacia arriba y hacia abajo. Aunque no
pueda ver bajo el agua, el cerebro debido al conocimiento anterior
recordará que un pez que tira de la carnada colocada en el anzuelo
mueve el flotador hacia arriba y hacia abajo, así que nuestro
lector-pescador recogerá la línea.
Mensajeros electromecánicos
Toda la vía nerviosa visual desde la retina hasta la corteza cerebral
visual está constituida por millones de neuronas. Desde el momento en
que la luz entra en el ojo hasta que el cerebro forma una imagen
visual, la visión descansa en el proceso de comunicación
electromecánica entre neuronas. Cada neurona tiene un cuerpo celular
con fibras que se ramifican, llamadas dendritas, y una sola fibra larga
y cilíndrica que se conoce como axón. Cuando una neurona es estimulada,
envía sustancias químicas denominadas neurotransmisores, que provocan a
su vez la liberación de impulsos eléctricos a lo largo del axón. El
punto de unión entre las neuronas, en el que la información pasa de una
célula a la siguiente, es un área de separación denominada espacio
sináptico; los neurotransmisores llenan esta área con sus impulsos
eléctricos, que pasan a la célula adyacente. Esta transmisión sináptica
de impulsos se repite hasta que el mensaje llega al lugar apropiado del
cerebro. En la retina, alrededor de 125 millones de bastones y de conos
transmiten la información a aproximadamente un millón de células
ganglionares. Esto significa que muchos bastones y conos deben
converger en una sola célula. Sin embargo, al mismo tiempo la
información de cada bastón y de cada cono aislados "diverge" en más de
una célula ganglionar. Este complicado fenómeno de convergencia y
divergencia ocurre a lo largo de toda la vía óptica. Para que la visión
sea posible es preciso que el cerebro transforme toda esta estimulación
en información útil y responda a ella con el envío de mensajes al ojo y
a otras partes del cerebro.
Nuestros ojos se adaptan a un increíble espectro de intensidades de
luz, desde el deslumbrante reflejo de la luz solar en la nieve
reluciente al rielar de la luna en el agua rizada. Aunque la pupila
regula hasta cierto punto la cantidad de luz que entra en el ojo, en
realidad son los bastones y los conos los que nos permiten adaptar la
visión a esos extremos. La visión de los bastones comienza en la luz
más tenue que se distinga de la oscuridad total y responde hasta a
cinco grados de intensidad. Los conos funcionan con luz brillante y son
responsables de la visión de color y de la actividad visual.
Cuando la luz incide en la superficie de un objeto, puede ser
absorbida, reflejada o bien puede pasar a través de él, como ocurre con
un vidrio claro. La cantidad de pigmento que hay en un objeto nos ayuda
a determinar su color. La cantidad de luz que un objeto absorbe está
determinada por la cantidad de pigmento, o color, que ese objeto
contiene. Cuanto más pigmentado sea el objeto, más oscuro parecerá
porque absorbe más luz. Un objeto pigmentado de manera dispersa, que
absorbe muy poca luz y refleja mucha, parece más claro.
Visión del color
La percepción humana del color depende de tres condiciones. En primer
lugar, de que tengamos visión del color; en segundo lugar, de que el
objeto refleje o absorba luz, y, en tercer lugar, de que la fuente de
luz transmita longitudes de onda dentro del espectro visible. Los
bastones sólo contienen un pigmento sensible a una luz muy tenue, que
facilita la visión nocturna, pero no el color. Los conos son activados
por la luz brillante y nos permiten ver colores y detalles sutiles. Hay
tres tipos de conos que contienen diferentes pigmentos que absorben
longitudes de onda en las bandas corta (C), media (M) y larga (L). A
menudo los conos se clasifican en azules, verdes y rojos, porque
detectan longitudes de onda en esos espectros cromáticos. La absorción
máxima de longitud de onda del cono C (azul) es aproximadamente de 430
nanómetros (nm), la del cono M (verde), de 539 nm, y la del rojo (L),
de 560 nm.
Las bandas de longitudes de onda detectables para los tres tipos de
conos se superponen y dos de ellos los conos L y los M responden a
todas las longitudes de onda del espectro visible. Sin embargo, la
superposición de conos y la cantidad de estimulación que reciben de
longitudes de onda variables produce el fabuloso abanico de colores
vívidos y matices que se da en la visión normal del color.
Aproximadamente el 8% de los varones tienen una visión anormal del
color o son ciegos a él.
En realidad, no "vemos" colores en absoluto. La hoja de un árbol, por
ejemplo, parece verde porque absorbe longitudes de onda largas y
cortas, pero refleja las de la gama media (verde), lo que estimula la
transmisión de mensajes de los conos M al cerebro, que interpreta esas
señales como color verde.
Vía óptica
Sólo alrededor del 10% de la luz que entra en el ojo llega en realidad
a los fotorreceptores de la retina. Esto se debe a que la luz tiene que
pasar primero por la córnea, la pupila, el cristalino, el humor acuoso
y el vítreo (fluidos líquidos y con consistencia de gel,
respectivamente, en el interior del ojo), luego por los vasos
sanguíneos de la membrana interior del ojo y finalmente por las dos
capas de células nerviosas (células ganglionares y bipolares de la
retina).
Campo visual
Toda la imagen proyectada en las retinas de ambos ojos se denomina
"campo visual".
Quiasma óptico
La transmisión sináptica de impulsos a partir de las células retinianas
sigue el nervio óptico hasta el quiasma óptico, lugar del cerebro en
forma de X, donde la mitad de las fibras de cada ojo cruzan al otro
lado del cerebro. Esto significa que cierta información visual de la
mitad derecha de cada retina (procedente del campo visual izquierdo) se
dirige a la corteza visual derecha, mientras que la información visual
de la mitad izquierda de cada retina (procedente del campo visual
derecho) se dirige a la corteza izquierda. La información procedente
del lado derecho del medio ambiente es procesada en el hemisferio
izquierdo del cerebro, y a la inversa. Una lesión en la vía óptica
izquierda o en la corteza visual del cerebro izquierdo por ejemplo, por
un accidente vascular cerebral puede producir la pérdida completa del
campo visual derecho. Esto quiere decir que sólo se procesará la
información que llega al ojo desde el lado izquierdo del medio, aun
cuando el ojo siga recibiendo información de ambos campos visuales.
Corteza visual
Cada corteza cerebral visual mide alrededor de 5 cm2 (2 pulgadas)
cuadrados y contiene unos 200 millones de células nerviosas que
responden a estímulos muy complejos. En los primates, la corteza
cerebral visual contiene alrededor de veinte zonas diferentes, la más
grande de las cuales es la corteza primaria o estriada. La corteza
estriada envía información a una zona adyacente que transmite a su vez
a por lo menos otras tres zonas del tamaño aproximado de un sello
postal. Cada una de estas zonas pasa luego la información a diversas
zonas motoras llamadas núcleos ópticos accesorios. Se piensa que los
núcleos ópticos accesorios desempeñan un papel en la coordinación de
los movimientos entre la cabeza y los ojos, de modo que las imágenes
permanezcan centradas en la retina cuando la cabeza se mueva.
Excentricidad retiniana
La zona de la retina en la que se centra la luz influye en la agudeza
visual, que es máxima cuando el objeto se proyecta directamente en la
fóvea central, pequeña depresión en el fondo de la retina e
íntegramente formada por conos. La agudeza disminuye rápidamente hacia
la periferia de la retina. En un primer momento se pensó que esto se
debía a que la cantidad de conos disminuye a medida que éstos se alejan
de la retina, para desaparecer por completo en su periferia, donde sólo
hay bastones. Sin embargo, estudios recientes indican que puede deberse
a la disminución de la densidad de las células ganglionares hacia la
periferia de la retina.
Luminosidad
La luminosidad es la intensidad de luz que un objeto refleja e influye
en la agudeza visual. La luz tenue activa únicamente los bastones y la
agudeza visual es escasa. Cuando la luminosidad aumenta, más conos
entran en actividad y los niveles de agudeza aumentan bruscamente.
También el tamaño de la pupila afecta la agudeza. Cuando la pupila se
expande, permite que entre más luz en el ojo. Sin embargo, dado que la
luz se proyecta luego en una zona más amplia de la retina, pueden
producirse irregularidades ópticas. Una pupila muy estrecha reduce la
agudeza porque limita enormemente la luminosidad retiniana. Al parecer,
la agudeza es óptima cuando el tamaño de pupila es intermedio, pero el
tamaño óptimo varía en función del grado de luminosidad exterior. La
diferencia de luminosidad que refleja cada objeto en una imagen produce
varios grados de luz, oscuridad o color. El contraste entre una página
blanca y letras negras nos permite leer. Canto mayor sea el contraste,
más clara será la imagen visual.
Acomodación
La acomodación es la capacidad del ojo para adaptar su foco con el fin
de producir imágenes claras, nítidas, tanto de objetos lejanos como de
objetos cercanos. La acomodación empieza a decaer alrededor de los 20
años de edad; hacia los 50 años de edad, la agudeza de la visión de
cerca se ha deteriorado tanto que rara vez es posible leer sin lentes
correctivas. Esta situación, llamada presbicia, es el problema de
visión más común en todo el mundo.
Problemas visuales comunes
Estrabismo. El estrabismo consiste en ver dos imágenes de un objeto
único. Es la consecuencia de la ausencia de paralelismo en los ejes
visuales de los ojos. En una forma (estrabismo convergente) uno o los
dos ojos están desviados hacia la nariz. En otra forma (estrabismo
divergente) uno o los dos ojos están desviados hacia fuera. En general,
una persona estrábica es incapaz de ver una imagen doble, sobre todo si
el estrabismo apareció a corta edad y permaneció sin tratamiento. Esto
se debe a que el cerebro elimina la imagen procedente del ojo más
débil, de modo que se imponen las neuronas asociadas al ojo dominante
(dominancia ocular). Si bien aún no se conocen del todo las causas del
estrabismo, parece ser hereditario, y a menudo se presenta poco después
del nacimiento. En muchos casos, el estrabismo es corregible. Sin
embargo, el período decisivo (probablemente hasta los 6 o 7 años de
edad) del desarrollo neuronal normal requiere la detección precoz del
problema y su tratamiento lo antes posible.
Ambliopía. La ambliopía, u ojo vago o perezoso, es el problema visual
más común en asociación con el estrabismo. La ambliopía es una
alteración de la agudeza visual producida como consecuencia de la
inhibición y la dominancia ocular. Un estudio ha revelado que, en las
personas menores de 45 años, la ambliopía causa ceguera con mayor
frecuencia que cualquier otra combinación de enfermedad y lesión
oculares.
Otros problemas visuales comunes. Ligeras irregularidades en la forma o
estructura del globo ocular, el cristalino o la córnea determinan que
las imágenes retinianas formadas no estén perfectamente centradas. Las
distorsiones visuales derivadas son la presbicia (incapacidad para
enfocar los objetos cercanos), la miopía (en la que los objetos lejanos
aparecen fuera de foco) y el astigmatismo (que provoca imágenes
visuales distorsionadas). En general, todos estos defectos pueden
rectificarse con gafas correctivas.
Utilidad de la visión
En gran medida, nuestra memoria y nuestros procesos mentales se basan
sobre la visión. En el sistema nervioso hay más neuronas dedicadas a la
visión que a cualquier otro de los cinco sentidos, lo que es una
indicación de la importancia de la visión en nuestra vida. La
interacción casi inmediata entre el ojo y el cerebro en la producción
de la visión deja comparativamente en muy deslucida situación al más
complicado de los programas informáticos. Aunque raras veces nos
detenemos a imaginar cómo sería la vida sin vista, la visión es el más
precioso de nuestros sentidos. Sin él, nuestra relación con el mundo
que nos rodea y nuestra capacidad para interactuar con nuestro entorno
se verían disminuidas de un modo imposible de medir.
El aparato lagrimal
Las lágrimas desempeñan un papel fundamental en el funcionamiento
ocular, ya que hacen que los ojos estén bien lubricados y limpios de
partículas u otras sustancias. El aparato lagrimal está compuesto por
dos estructuras bien diferenciadas.
Por un lado, el aparato secretor, constituido por las glándulas
lagrimales y encargado de la formación de la lágrima, y por otro, el
aparato excretor, encargado de la evacuación de la lágrima sobrante
hacia la nariz. Estas vías excretoras están formadas por los
canalículos, el saco lagrimal y el conducto nasolagrimal.
Palabras clave
Acomodación : Capacidad del ojo para enfocar claramente tanto objetos
cercanos como lejanos.
Agudeza visual :La potencia de la vista y la capacidad para enfocar con
precisión objetos pequeños.
Bastones Fotorreceptores :que permiten la visión con luz tenue, pero no
la visión del color.
Campo visual: La totalidad de la imagen que se ve con ambos ojos y que
se divide en izquierdo y derecho.
Células ganglionares: Neuronas de la retina cuyos axones forman los
nervios ópticos.
Conos Fotorreceptores: para la luz diurna y la visión del color; los
hay de tres tipos, cada uno de los cuales detecta longitudes de onda
visibles en las bandas cortas, medias o largas (azul, verde o rojo) del
espectro.
Dominancia ocular: Células de la corteza estriada que responden más a
la información procedente de un ojo que del otro.
Inhibición: "Bloqueo" de imágenes no deseadas, procedentes de uno o de
ambos ojos, que realiza el cerebro. Si es prolongada, la inhibición
anormal desembocará en el subdesarrollo de neuronas de la trayectoria
visual.
Sinapsis: Unión entre células nerviosas, en la que se produce el
intercambio de información eléctrica o química.
Vía óptica: Vía neuronal que va del ojo a la corteza visual. Comprende
el ojo, el nervio óptico, el quiasma óptico, el tracto óptico, el
núcleo geniculado, las radiaciones ópticas y la corteza estriada.
Visión estereoscópica: Visión de dos imágenes diferentes en una sola,
cuyo resultado es la imagen tridimensional.

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